¿Es importante revisar la forma “normal” en la que vienen al mundo los bebés actualmente?

Tanto que muchas mujeres que hemos encontrado formas libres, armónicas y saludables de parir, estamos decididas a trabajar lo que sea necesario para difundir opciones e información que, por diversas razones, el sistema médico niega o limita. 

La razón: aunque no tendríamos porqué luchar para conseguirlo, nos toca recuperar nuestro derecho a vivir embarazos, partos y cuarentenas sin el constante miedo al diagnóstico negativo y a las probabilidades de peligro; a salvo del exceso de medicamentos y de exámenes con diversos efectos nocivos; lejos del sentimiento de inseguridad e impotencia al estar consideradas en un continuo estado de debilidad, muy cercano a la enfermedad.

Y así también es nuestro derecho experimentar estos procesos naturales de forma libre, armónica y saludable, con la confianza de tener antecedentes de millones de años de mujeres pariendo acompañadas por la familia, incluyendo a madres o abuelas expertas en la materia.


Después del maravilloso regalo de parir en casa, en confianza, con mi compañero de vida y mi hija mayor, con la fuerza de una tormenta y de un volcán dentro de mí (una sensación que estuvo presente durante muchos días), me pasa que cuando escucho algunas narraciones de partos “normales” de amigas, conocidas y desconocidas, me entra una mezcla de rabia y tristeza, porque lo que describen son escenas de tortura y maltrato, dignas de cualquier película de terror con sangre, sierras, batas blancas y pasillos de hospital.

Es por eso que decidí hacer un relato audiovisual basado en mi experiencia, una serie documental (en posproducción) que surge de un videodiario que llevé durante mi segundo embarazo, parto y cuarentena, un proyecto que se ha ido transformando y que crece cada vez más. Investigaciones, colaboraciones y vínculos empiezan a integrar una red de testimonios, propuestas de autogestión y análisis de temas relacionados con la posibilidad de ejercer una maternidad libre y consciente, lo cual hoy en día es un acto completamente revolucionario.

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